Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión es la mayor causa de discapacidad en el m
Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión es la mayor causa de discapacidad en el mundo. Y lo preocupante es que, en la última década, ha aumentado hasta un 20 %. Las personas de mediana y avanzada edad son las más afectadas, aunque informes recientes alertan también de un empeoramiento notable en jóvenes. Además, su prevalencia es mayor en mujeres que en hombres.
Pero, ¿cómo podríamos definir exactamente la depresión? ¿Influye nuestra alimentación y estado nutricional en ella? ¿Qué papel juega nuestra microbiota intestinal? La depresión es un síndrome en el que se combinan diferentes síntomas, entre los que se encuentran: pérdida de interés por las actividades usuales, disminución del apetito e insomnio, acompañados de somatizaciones más o menos pronunciadas. Todo ello es debido a alteraciones en los neurotransmisores (principalmente, serotonina y noradrenalina) y en los sistemas neuroendocrino, inmunitario y metabólico.
Y sí, nuestra alimentación y estado nutricional influyen en la depresión, ya que son factores críticos para la producción de neurotransmisores como la serotonina, dopamina y noradrenalina, encargados de regular nuestro estado de ánimo. En paralelo, en las últimas décadas nuestra microbiota intestinal ha cambiado de una manera radical, perdiendo biodiversidad, y es muy probable que esto también influya en nuestra salud mental. Cada vez más, el eje intestino-cerebro está tomando mayor protagonismo en el abordaje de la depresión.
Asimismo, una mayor permeabilidad en nuestra barrera intestinal es otro factor a tener en cuenta. Desde la farmacia, siendo conscientes de todo esto, podemos dar un mejor consejo farmacéutico en aquellas personas que presenten depresión.
Nos lo explica Lidia Barrajón, farmacéutica-ortopeda, coach personal y nutricional.